La calavera de Skeletor estrena piel

La calavera de Skeletor ha cambiado de piel. Mi amiga NYX ha vuelto a crear la web y le ha dado a este desorden de libros, criaturas y recuerdos una casa en la que se puede encontrar algo sin tener que levantar primero una lápida llena de malos recuerdos. Ahora mis libros, la poesía, los relatos, Lovecraft, las traducciones y tantos años de entradas tienen sus propias puertas a lo paranormal y el amor. Skeletor y yo nos hemos puesto de dibujos animados para recibiros: él conserva mejor el tipo, pero también es cierto que juega con ventaja en lo de los huesos.
El blog ha seguido vivo todo este tiempo. He continuado publicando, aunque los problemas de indexación en Google lo han vuelto más difícil de encontrar de lo que debería. Sigo tratando de resolverlos: esta casa tiene luz, incluso cuando el buscador se empeña en pasar de largo. Mientras tanto, podéis entrar directamente, curiosear el archivo y quedaros un rato entre sus habitantes.
Y NYX… Hay nombres que parecen elegidos para que uno pueda decirlos a oscuras. El suyo ha ido apareciendo entre las páginas como uno de esos fantasmas que tanto me obsesionan, allí donde yo ya solo veía un pasillo obstruido lleno de cajas, hasta devolverme una arquitectura interior que se parece a lo que quería contar, lo que llevo dentro. He dejado su firma al final, pequeñita. Algunas presencias hacen eso: ordenan la noche y luego se quedan donde apenas se las ve. Bienvenidos a mi nueva vieja guarida.